Personitas leyendo mí cabeza

lunes, 7 de enero de 2013

En el baúl de los recuerdos...

Se sentó a mi lado en nuestro banco como acostumbraba a hacer, y en silencio me cogió de la mano. Me gire y vi su rostro triste mirándome tranquilo. “-Esto no funciona” Sus ojos tenían una pizca de desdén mezclado con: he conocido a otra persona, pero no te lo diré. No hacía falta que me diera las razones, yo ya las sabía. Estaba preparada para oír esas palabras desde hacía varias semanas, estaba preparada para oírlas no para asumirlas. “-Lo sé.” No pude decir nada más. Quise que él dijera algo, pero sus ojos ahora fijos en el suelo ya no me pertenecían, su risa era de otra, sus labios, dios mio, sus labios, ya no eran míos, las palabras que escapaban de su boca no se volverían a dirigir a mí, y mientras digería todo lo que eso significaba él me soltó de la mano. El último contacto que tendrían nuestros cuerpos. Se levantaba, y yo le miré. Me trague todas las ganas de llorar, y con los ojos brillantes solo le pude decir: “-Se feliz con ella, que yo aprenderé a vivir sin ti”. Su cara de desconcierto no dijo nada más. Se largó. Me dieron ganas de decirle que se quedará, que aún nos quedaban madrugadas. Me enjuague una lágrima mientras lo vi irse. Te voy a echar mucho de menos, pensé, tal vez tuve que habérselo dicho.

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