No,
no estoy cansada… Estoy triste, estoy distraída con mi mente, estoy distante
con mi corazón, pero yo me lo busqué. De los errores se aprende, yo no sé si he
aprendido, a veces no sé si fue un error
(aunque la mayoría del tiempo sí). Ya no sé qué escribir, no sé qué decir, no
tengo palabras, últimamente solo, me quedo callada, espero a que hable el
silencio, espero a que alguien vea los gritos de auxilio de mis ojos, solo
necesito un abrazo, solo necesito un “todo está bien”, un “no estás sola”, que
no consigo nunca. Le necesito a él. Quiero lo que no tengo, necesito lo que
jamás podré conseguir, tengo, ¿Qué tengo? No lo sé, supongo que tendré cosas
buenas, pero, ahora no las veo. ¿Sabéis? Estoy cansada de escribir siempre
filosofadas o depresiones, a veces, me apetecería escribir de algo feliz, algo
divertido, algo distinto. Pero, ya os he dicho que esta es mí cabeza y lo que
escribo es lo que pienso, un tanto deprimente sí, pero es la realidad… Aunque,
ya dejo estas líneas porque… ¿Quién se explica mejor que el silencio?

No hay comentarios:
Publicar un comentario