Personitas leyendo mí cabeza

viernes, 2 de febrero de 2018

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Y yo qué sé. Yo amo como me gustaría que me amaran.

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Te echo tanto de menos, que el espejo me pregunta a diario por ti, por qué no apareces y me das la sonrisa que me falta.
Te echo tanto de menos, que ya no sé diferenciar entre la puesta de sol y el amanecer, porque ambos me saben igual de vacíos sin ti.
Te echo tanto de menos, que busco tus ojos entre la gente, tus manos en cualquiera que me toque, tu risa por cualquier esquina.
Te echo tanto de menos, que mi camiseta sigue oliendo a ti, y a tu "déjamela un día más, por si te quiero tener conmigo".
Te echo tanto de menos, que las fotografías han comenzado a cobrar vida,
y están empezando a enfadarse, por no tener más nuestras.
Te echo tanto de menos, que ahora me doy cuenta de cuántas canciones hablaban y hablan de ti. 
Te echo tanto de menos, que las cenas se han convertido en "ponme uno doble y sin hielo" en lugar "de mesa para dos, por favor".
Te echo tanto de menos, que las letras nacen solas cuando me pongo a escribir, y tú sabes de sobra, que sólo lo hago cuando estoy rota.
Te echo tanto de menos, que mi cama está fría cada noche y yo sigo buscando una almohada que abrace igual que tú.
Que llegué a pensar que el corazón no se podía quebrar más, 
y joder, 
sí que lo ha hecho.
Te echo tanto de menos, que maldita la vez que decidí soportar el dolor antes que perderte.
Dile al mundo que deje de recordarme a ti.
Y a lo que duele no tenerte.
Porque esto no ha hecho nada más que empezar.
Y ya quiero que termine.

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Las heridas que te deja una caricia son las que más duelen, por encima de todas.
Benjamín Griss

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Pero incluso cuando las ácidas lágrimas recorrían sus mejillas, seguía insistiendo en que estaba bien

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Sabía que no terminaría bien, pero aun así decidí seguir, arriesgarme a sentir.
Johan Vides

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No se trataba de rabia ni resentimiento, mucho menos de odio; lo mío era una cuestión de decepción por andar siempre esperando lo que yo estaría dispuesto a dar.
— Edwin Vergara

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Soy un experto en el estricto arte de llegar tarde 
él idóneo para estropear lo que me den a que guarde 
se bien como contestar a quien no piensa llamarme 
o como enamorarme de quien no debo enamorarme
— Skillzz- Los Petit Fellas

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Quiérete mucho
que en esta vida
tendrás malos amores 
que te harán sentir 
que no vales nada.
Benjamín Griss

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Muchos de nosotros estamos en este preciso momento tras una pantalla buscando frases que nos rompan más de lo que ya estamos.

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Lo peor que le puedes hacer a un escritor es romperle el corazón, sobre todo si ya estaba hecho pedazos... Sobre todo si te quería con cada uno de ellos.

jueves, 1 de febrero de 2018

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Me desnudé tantas veces contigo que no te diste cuenta de cuándo me quité la coraza delante de ti y me la bajé hasta los tobillos.

Cuándo te susurré mentalmente que me hicieras tuya, que estos demonios se habían apaciguado y que ellos sólo querían la calma de tus manos, como yo.

Me abrí el corazón de par en par y dejé que las mariposas que revoloteaban mi vientre salieran disparadas en busca del tuyo, a ver si así conseguía al menos causar un seísmo en ti.

Pero no.

Lo único que logré fue romperme un poquito más por dentro, sangrar en forma de escritura y hacerte inmortal en cada uno de mis versos y malditos poemas.

Que aquella melodía sonando del piano no era comparable a la paz de tus dedos en mi cintura 
y que ya no sé cómo dormirme cada noche sin echarte de menos.

Sin pensar que pudimos ser invencibles y que tanto daño nos hizo ser lo contario.

Que todavía recuerdo tu tranquila respiración en la cama 
y los chillidos de mis pensamientos que no callaban, 
tus pies fríos y mi miedo ardiendo.

Maldito okupa que no sale de mi mente ni un segundo y que espanta a cualquiera que quiera entrar. 
Que no hay nadie ya que te supere en algo, 
porque dime, 
¿quién me puede volver a enseñar a amar?

Que no quedan siquiera lunas llenas que consigan llenarme a mí y qué jodida ironía, que esté llena de vacíos.

domingo, 28 de enero de 2018

Ven.

Ven y dame todo el amor que necesito.

Rota.

No quiero que me reconstruyas, ni que me complementes, mucho menos que me arregles, quiero que me ames, rota, zurcida, despeinada y soñadora.
Serrano - Daniela Trejo.

No la dejes ir.

Si encuentras a alguien que no trate de cambiarte, que no tenga que culparte, que te saque del mar cada vez que te ahogues, que te ame con las luces encendidas. Cariño, no le dejes ir.

Mundo al revés.

Vivimos en un mundo al revés, en donde el bueno tiene que ir al psicólogo para aprender a sobrellevar las cosas que hace el malo.

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“Y si dices que te importo, procura que se note.”

No eres de hierro.

No eres de hierro cariño. Habrá días en los que simplemente no funcionarás.
Valery Soza

Te quería.

Te quería tanto como para darte la seguridad de que a la mañana siguiente no me iría…
Así te quería.
Brenda Ramírez. Tú.

Corazón de poeta.

Tengo corazón de poeta:
Lleno de alcohol 
Y a pedazos.
Brenda Ramírez.

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Cursi.

No es cursi decirle ‘Te amo’, es una confesión heroica. 
No es cursi decirle ‘Me haces falta’, es humildad emocional.
No es cursi decirle 'Te quiero’, es saber agradecer el milagro de su existencia.
Alejandro Jodorowsky

Solución.

Sigo creyendo que la mejor solución a veces es apagar el teléfono e ir a dormir.

¿?

¿Por qué las personas que más queremos son las que más nos rompen?

El resto es poesía.

Y el resto es poesía,
el tratado de anatomía
de tu triste soledad
junto a la mía.
Tal como eres, Sharif

Ojalá

Te he dejado pensando en muchas cosas, pero ojalá pienses un poco en mí.
Benedetti

Siempre.

Siempre he preferido acusarme que acusar al universo; y no por bondad, sino para no depender más que de mí.
Jean Paul Sartre 
- Las Palabras.

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Los tuyos.

Y es que como dice Olaia Pazos “un te quiero en invierno da calor”.
Y a mí los tuyos me arden.
Elvira Sastre

Por todos.

“Voy a amarla por todos los hombres que la amaron, los que quisieran amarla, y por los pocos que amó. Pero más que nada, voy a amarla por los que no la supieron amar, como yo la amo.”

No es lo mismo.

“Mis sueños más X se sientan contigo en la cama para quitarte la ropa. Tienes la piel blanca. Y brillas como un deseo en lencería. Incluso cuando te aprieto en el cuello y respiras convulsiones mordiendo la almohada, o me pones las piernas en los hombros y los pies en las mejillas y gritas como si ningún silencio estuviera a la altura de nuestras circunstancias, y me dices "haz lo que te dé la gana, pero a mí”, incluso ahí, o sobre todo, se me escapan los te quieros como suspiros que no puedo retener por más tiempo en la boca. Es cierto: hacer el amor es solo una forma de follar. Pero contigo son todas".
No es lo mismo, pero en tu caso sí 
-Escandar Algeet

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las chicas como yo.

Las chicas como yo, no tenemos quien nos abrace en las noches de inviernos, no conocemos a alguien que quiera ser parte de nuestro infierno, no tenemos a nadie cerca cuando estamos destruidas, no nos regalan rosas ni nos despiertan con desayunos en la cama, no tenemos compañía para ver películas y no somos recuerdos para ninguna canción. No nos llaman en la madrugadas y nos dicen que nos extrañan, no tenemos con quien ver la luna y no nos dicen “te amo”. 
Las chicas como yo, no son para querer. 
O aún no nos descubren.
Brenda Ramírez. 

martes, 26 de diciembre de 2017

Cuando sepas de mí.

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos… nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, por hacer la lista finita, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad.”
- Risto Mejide.

lunes, 18 de diciembre de 2017

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Duele el doble.

Duele el doble cuando al otro no le duele.
Benjamín Griss

El día.

El día que ya no pueda intentarlo,
que sienta que perdí toda la motivación;
cuando tu poco interés y 
cero ganas de conquistarme 
hayan logrado matar por completo
mis deseos porque esto funcione, 
cuando eso pase y 
no pueda más…
Espero tengas la valentía de solucionarlo
o la estupidez irremediable de 
dejarme ir.
Brenda Ramírez

Lo peor.

Lo peor del mundo es cuando alguien te hace sentir especial, y de repente te deja a un lado.

Nunca.

Nunca te extrañé tanto como cuando quise contarte algo y ya no estabas ahí para escucharme.
Elbubol 
/ 16:46-Miércoles

Por favor.

No seas como todo el mundo, por favor.

Escribir duele.

De mareas inscritas con mi nacimiento
y tristezas adheridas a mi ADN
no conocía aún con qué facilidad
podía llover mis luceros en cualquier momento
Había llorado antes
pero jamás había sentido esa sensación
donde el corazón se estruja y los ojos llueven
de manera sincronizada
Y me asusta

Me asusta pensar que he llegado
a un punto donde las lágrimas recorrían 
los caminos de memoria y sin previo aviso
solo revientan las olas

Que los momentos de felicidad
no tienen ese brillo en mí
Y que solo recargo cristales en mi alma
que reviven el recuerdo de alguna dama
y rompe toda mi calma

Llevo así tres meses
tres meses 
sin un día sin llorar
sin un día sin estar triste
sin un día sin escribir

Y escribir duele
porque es
para
         Ella
y no
esta.
Brenda Ramírez

Excusas.

A mí me pusiste mil y una excusas, pero a ella… 
a ella le diste todo de ti.

Quién.

Si fui yo quien se rindió, dime quién fue el causante de que eso pasara.

Rómpeme.

Rómpeme bien el corazón, ya no te quiero querer.
Victoria

A veces.

Me di cuenta que a veces el amor significa dar un paso hacia atrás
Cómo conocí a vuestra madre.

Madurar.

Sabes que estas madurando cuando empiezas a tomar decisiones que duelen.

Cielo o mar.

No sé si llamarte cielo o mar,
Porque contigo siempre estoy mojada o en las nubes.
Quizá debería llamarte intensidad, ángel, caricia, magia.
Porque cuando estaba cayendo por un acantilado te salieron alas de la espalda y me enseñaste a volar.
Que por tus manos aterricé -derrumbada-, pero no me estrellé.
Que tu cuerpo fue un colchón para mi tristeza, y tu saliva amortiguó la caída.
Que no intentaste juntar mis piezas rotas, que solo las besaste y empezaron a sanar solas.
Y te quiero por eso.
Por respetar mis derribos, mis destrozos, mi agonía y mis ruinas.
Que te quiero por todo eso.
Y por todo lo que no cuento, y que solo nosotros sabemos.

Vacía.

Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa.

Te quiero desde hace 5 vidas.

Y se me sale el alma por la boca
porque quiero ser funambulista
y cruzar por la cuerda de tender hasta su vida
y decirle que su cuerpo es el taller donde arreglar el pasado
y sugerirle si sería tan amable
de dejarme aterrizar en su ajetreada agenda
y soltarle barbaridades como
te quiero desde hace cinco vidas
eres mi punto y final
o sé de un sitio donde dejan entrar a ángeles.
Marwan

Amor.

El amor me pone cachonda.
Irene X

domingo, 12 de noviembre de 2017

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Piojitos.

Al final nada nos hace más felices que alguien que nos acaricie el pelo antes de dormir.

Loco.

Quien nunca discutió con su propia consciencia no sabe lo que es ser un loco.
Danny Mora

Hemos perdido

Hemos perdido.
aun cuando te sientas victoriosa,
aun cuando le sonrías a otra,
aún si el orgasmo te dura otra hora.
Hemos perdido
porque tratas de llenar el vacío que nos dejamos
con cualquier cosa o persona.
Y tú dirás que fue lo mejor,
que eres feliz y que me has olvidado,
pero hemos perdido,
porque el día que quieras recuperar
lo que sentiste conmigo
yo, me habré ido.
Porque yo sé, que ya
Hemos perdido
Hemos perdido, 
Brenda Ramírez.

¿?

¿Por qué necesitamos perder a ese alguien para saber que lo queríamos de una forma tan brutal que nos aterra?

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Siempre.

Siempre te abrazo después de follar

porque me gusta más la caricia que el orgasmo.

(Y mira que me gustan los orgasmos

y mira que me gustas tú).


Poesía.

Hay que poner poesía en la vida de la gente.
Julio Cortázar

Quiero saber.

Quiero saber, pero yo no quiero preguntarle.

Escritora.

No desees ser la princesa del cuento… 
aspira a ser la escritora.

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Sólo.

Sólo un escritor sabe para quién escribe, mientras el lector lee a quien más extraña.

Valentía.

Me falta valentía para entender que no somos el uno para el otro.

Solo.

Ya no era él el cobarde.
Ahora el espejo se escondía sin quebrarse.
Había aprendido a esquivar la luz, las sombras,
y apenas escuchaba sus pasos
abandonaba su lugar y se escondía.

Él se preguntaba adónde se iban todos.
Por qué la casa estaba tan vacía
y a quién se le olvidó limpiar
los rastros de arena en mitad de la sala.
Un televisor sin señal
encendía de destellos las paredes
de una habitación oscura
mientras un gato gordo dormía
sobre un sillón empolvado.

Al otro lado de las ventanas siempre era de noche.
A veces alguien se detenía y se quedaba mirando
varias horas hasta confundirse con el paisaje.
Él sabía que era gente conocida.
Había visto a esas personas
en algún momento de su vida.
Todos tenían la misma cara
y se iban a la misma hora
con el deseo de poder quedarse.

El gato maullaba cada vez que podía
y dejaba rastros por el pasillo;
eran huellas que iban
a todas partes y a ninguna.

Por las mañanas el sol no salía,
pero él esperaba siempre al borde del alféizar
con una taza de sueños en la mano
tan caliente
que le dejaba cicatrices en el alma.

«No ha llovido anoche.
Son lágrimas
las que empañan las ventanas.»

Y dibujaba en el vaho
unas nubes y un sol.

Nunca podía ver su reflejo
y sus manos no podían describir su rostro.

Su mejor pasatiempo era esperar
y pasar horas y horas y horas
buscando aquel maldito espejo
para que le devolviera la mirada.
Pero nunca lo encontraba
y la gente venía
y él recordaba
y el gato maullaba
y la gente se iba
y los rastros se alejaban.

Ya no era él el cobarde,
pero tampoco podía encontrarse
en aquel laberinto decrépito
del silencio ahogado en el llanto.
Nunca se había sentido tan solo.
Tan terriblemente solo…
Heber Snc Nur

No te engañes.

No te engañes acerca del amor que sientes por alguien. Lo que ocurre es que mucha gente jamás tiene la dicha de conocer lo que es el amor. Tú no la habías tenido hasta ahora y ahora la tienes. Lo que hay entre tú y ella, tanto si únicamente dura el día de hoy y parte de mañana, como si dura toda la vida, es el hecho más importante que puede ocurrirle a un ser humano. Siempre habrá gente que diga que no existe, pero eso será porque ellos no pueden obtenerlo. Pero yo te aseguro que esto es verdadero y que lo posees. Tienes muchísima suerte, aun cuando te tocara morir mañana mismo.
Ernest Hemingway

Por todas esas veces

Por todas esas veces 
Que quisiste decir tanto
Y sólo 
Te salió un suspiro