Personitas leyendo mí cabeza

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las chicas como yo.

Las chicas como yo, no tenemos quien nos abrace en las noches de inviernos, no conocemos a alguien que quiera ser parte de nuestro infierno, no tenemos a nadie cerca cuando estamos destruidas, no nos regalan rosas ni nos despiertan con desayunos en la cama, no tenemos compañía para ver películas y no somos recuerdos para ninguna canción. No nos llaman en la madrugadas y nos dicen que nos extrañan, no tenemos con quien ver la luna y no nos dicen “te amo”. 
Las chicas como yo, no son para querer. 
O aún no nos descubren.
Brenda Ramírez. 

martes, 26 de diciembre de 2017

Cuando sepas de mí.

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos… nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, por hacer la lista finita, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad.”
- Risto Mejide.

lunes, 18 de diciembre de 2017

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Duele el doble.

Duele el doble cuando al otro no le duele.
Benjamín Griss

El día.

El día que ya no pueda intentarlo,
que sienta que perdí toda la motivación;
cuando tu poco interés y 
cero ganas de conquistarme 
hayan logrado matar por completo
mis deseos porque esto funcione, 
cuando eso pase y 
no pueda más…
Espero tengas la valentía de solucionarlo
o la estupidez irremediable de 
dejarme ir.
Brenda Ramírez

Lo peor.

Lo peor del mundo es cuando alguien te hace sentir especial, y de repente te deja a un lado.

Nunca.

Nunca te extrañé tanto como cuando quise contarte algo y ya no estabas ahí para escucharme.
Elbubol 
/ 16:46-Miércoles

Por favor.

No seas como todo el mundo, por favor.

Escribir duele.

De mareas inscritas con mi nacimiento
y tristezas adheridas a mi ADN
no conocía aún con qué facilidad
podía llover mis luceros en cualquier momento
Había llorado antes
pero jamás había sentido esa sensación
donde el corazón se estruja y los ojos llueven
de manera sincronizada
Y me asusta

Me asusta pensar que he llegado
a un punto donde las lágrimas recorrían 
los caminos de memoria y sin previo aviso
solo revientan las olas

Que los momentos de felicidad
no tienen ese brillo en mí
Y que solo recargo cristales en mi alma
que reviven el recuerdo de alguna dama
y rompe toda mi calma

Llevo así tres meses
tres meses 
sin un día sin llorar
sin un día sin estar triste
sin un día sin escribir

Y escribir duele
porque es
para
         Ella
y no
esta.
Brenda Ramírez

Excusas.

A mí me pusiste mil y una excusas, pero a ella… 
a ella le diste todo de ti.

Quién.

Si fui yo quien se rindió, dime quién fue el causante de que eso pasara.

Rómpeme.

Rómpeme bien el corazón, ya no te quiero querer.
Victoria

A veces.

Me di cuenta que a veces el amor significa dar un paso hacia atrás
Cómo conocí a vuestra madre.

Madurar.

Sabes que estas madurando cuando empiezas a tomar decisiones que duelen.

Cielo o mar.

No sé si llamarte cielo o mar,
Porque contigo siempre estoy mojada o en las nubes.
Quizá debería llamarte intensidad, ángel, caricia, magia.
Porque cuando estaba cayendo por un acantilado te salieron alas de la espalda y me enseñaste a volar.
Que por tus manos aterricé -derrumbada-, pero no me estrellé.
Que tu cuerpo fue un colchón para mi tristeza, y tu saliva amortiguó la caída.
Que no intentaste juntar mis piezas rotas, que solo las besaste y empezaron a sanar solas.
Y te quiero por eso.
Por respetar mis derribos, mis destrozos, mi agonía y mis ruinas.
Que te quiero por todo eso.
Y por todo lo que no cuento, y que solo nosotros sabemos.

Vacía.

Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa.

Te quiero desde hace 5 vidas.

Y se me sale el alma por la boca
porque quiero ser funambulista
y cruzar por la cuerda de tender hasta su vida
y decirle que su cuerpo es el taller donde arreglar el pasado
y sugerirle si sería tan amable
de dejarme aterrizar en su ajetreada agenda
y soltarle barbaridades como
te quiero desde hace cinco vidas
eres mi punto y final
o sé de un sitio donde dejan entrar a ángeles.
Marwan

Amor.

El amor me pone cachonda.
Irene X

domingo, 12 de noviembre de 2017

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Piojitos.

Al final nada nos hace más felices que alguien que nos acaricie el pelo antes de dormir.

Loco.

Quien nunca discutió con su propia consciencia no sabe lo que es ser un loco.
Danny Mora

Hemos perdido

Hemos perdido.
aun cuando te sientas victoriosa,
aun cuando le sonrías a otra,
aún si el orgasmo te dura otra hora.
Hemos perdido
porque tratas de llenar el vacío que nos dejamos
con cualquier cosa o persona.
Y tú dirás que fue lo mejor,
que eres feliz y que me has olvidado,
pero hemos perdido,
porque el día que quieras recuperar
lo que sentiste conmigo
yo, me habré ido.
Porque yo sé, que ya
Hemos perdido
Hemos perdido, 
Brenda Ramírez.

¿?

¿Por qué necesitamos perder a ese alguien para saber que lo queríamos de una forma tan brutal que nos aterra?

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Siempre.

Siempre te abrazo después de follar

porque me gusta más la caricia que el orgasmo.

(Y mira que me gustan los orgasmos

y mira que me gustas tú).


Poesía.

Hay que poner poesía en la vida de la gente.
Julio Cortázar

Quiero saber.

Quiero saber, pero yo no quiero preguntarle.

Escritora.

No desees ser la princesa del cuento… 
aspira a ser la escritora.

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Sólo.

Sólo un escritor sabe para quién escribe, mientras el lector lee a quien más extraña.

Valentía.

Me falta valentía para entender que no somos el uno para el otro.

Solo.

Ya no era él el cobarde.
Ahora el espejo se escondía sin quebrarse.
Había aprendido a esquivar la luz, las sombras,
y apenas escuchaba sus pasos
abandonaba su lugar y se escondía.

Él se preguntaba adónde se iban todos.
Por qué la casa estaba tan vacía
y a quién se le olvidó limpiar
los rastros de arena en mitad de la sala.
Un televisor sin señal
encendía de destellos las paredes
de una habitación oscura
mientras un gato gordo dormía
sobre un sillón empolvado.

Al otro lado de las ventanas siempre era de noche.
A veces alguien se detenía y se quedaba mirando
varias horas hasta confundirse con el paisaje.
Él sabía que era gente conocida.
Había visto a esas personas
en algún momento de su vida.
Todos tenían la misma cara
y se iban a la misma hora
con el deseo de poder quedarse.

El gato maullaba cada vez que podía
y dejaba rastros por el pasillo;
eran huellas que iban
a todas partes y a ninguna.

Por las mañanas el sol no salía,
pero él esperaba siempre al borde del alféizar
con una taza de sueños en la mano
tan caliente
que le dejaba cicatrices en el alma.

«No ha llovido anoche.
Son lágrimas
las que empañan las ventanas.»

Y dibujaba en el vaho
unas nubes y un sol.

Nunca podía ver su reflejo
y sus manos no podían describir su rostro.

Su mejor pasatiempo era esperar
y pasar horas y horas y horas
buscando aquel maldito espejo
para que le devolviera la mirada.
Pero nunca lo encontraba
y la gente venía
y él recordaba
y el gato maullaba
y la gente se iba
y los rastros se alejaban.

Ya no era él el cobarde,
pero tampoco podía encontrarse
en aquel laberinto decrépito
del silencio ahogado en el llanto.
Nunca se había sentido tan solo.
Tan terriblemente solo…
Heber Snc Nur

No te engañes.

No te engañes acerca del amor que sientes por alguien. Lo que ocurre es que mucha gente jamás tiene la dicha de conocer lo que es el amor. Tú no la habías tenido hasta ahora y ahora la tienes. Lo que hay entre tú y ella, tanto si únicamente dura el día de hoy y parte de mañana, como si dura toda la vida, es el hecho más importante que puede ocurrirle a un ser humano. Siempre habrá gente que diga que no existe, pero eso será porque ellos no pueden obtenerlo. Pero yo te aseguro que esto es verdadero y que lo posees. Tienes muchísima suerte, aun cuando te tocara morir mañana mismo.
Ernest Hemingway

Por todas esas veces

Por todas esas veces 
Que quisiste decir tanto
Y sólo 
Te salió un suspiro

sábado, 14 de octubre de 2017

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Tristísimo.

Se están perdiendo un montón de costumbres y es tristísimo.
Ya los domingos no almorzamos en familia mientras vemos los Simpson.
Ya con amigos no nos juntamos como antes.
Ya los chicos no piden ir a una plaza a jugar, te piden un móvil.
Ya la gente prefiere quedarse a ver una televisión que salir a dar una vuelta.
Ya la gente se limita, se conforma.
Y me resulta tristísimo.

Roto.

No me voy a disculpar por cómo decidí reparar lo que tu habías roto.
Anatomía de Grey

Verano.

“Dices que te quedas y nunca acaba el verano”.
-Andrés Suárez

Quizás.

Quizás le dije demasiado sobre mí y la dejé atónita con todas mis contradicciones
Jack Kerouac

Sol.

Hay dos tipos de personas: las que contemplan el sol al amanecer y a quienes les gusta más verlo cuando se oculta.
Charles Melier

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¿Cuántas?

¿Cuántas espinas soportas por alguien que ni rosas te da?

Te regalo un poema.

Te regalo un poema
lleno de miedos, con mentiras
con “te quiero” a medias, con la mano apunto de soltarte

Te regalo un poema
Sin interés ni importancia
con retazos de amores pasados y momentos llenos de soledad

Te regalo un poema
sin provocarte orgasmo mental
con sabor a cerveza, nada sentimental.

Te regalo un poema
de sábanas manchadas y corazón roto
con desilusión y metas perdidas

Te regalo un poema
sin detalles, ni girasoles
con penas y lágrimas 

Te regalo un poema
sin dentadura, ni buenas intenciones
con abandono y despedida anticipada

Te regalo un poema
sin esperanza ni besos largos
con ausencias y cenizas

Te regalo un Poema,
uno,
que se parece a ti.
Brenda Ramírez

Pena.

- Estoy muerto de sueño
- Es la pena. Cuando uno tiene pena y no sabe cómo llorar, le da sueño.


Así.

Te lo resumo en cuatro palabras: 
“Te veo y sonrío”.
(Así de bonito. Y así de sencillo.)


Un punto.

Llega un punto que quieres hablarle, pero ya no te sale. Ya no sabes que decir, ni cómo hacerlo. Todo suena a molestar.

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♥♥♥

Estaba loca, loca de remate,
y era guapa, guapa de cojones.
Y conocía a la luna,
y bailaba rock and roll frente al espejo,
y salía
y bebía
y no se acordaba de nada al día siguiente.
Estaba rota, tanto como un trapo,
y era dura, dura de roer (…)
Dormía poco,
y tenía las ojeras más preciosas
que habían ignorado jamás.
Era la princesa de mi cuento,
la que follaba con extremoduro 
sonando de fondo
y se metía de todo, 
menos mis drogas.
Amaba, 
era capaz de amar,
por encima de cualquier boca despeinada,
de cualquier trovador de mierda,
de cualquier basura literaría que le escribía,
era jodidamente perfecta,
y su único defecto era  yo.
Sospecho que venía de otro mundo,
por eso de que nadie había logrado entenderla nunca,
aunque siempre era 
la que más gritaba(…)
y que me tenía calado,
y que sabía cosas sobre mi que nadie sabra jamás.
Era la chica con la desearíais pasar 
el resto de vuestra vida.
Era la chica diez,
y le faltaban un par de veranos,
conmigo, digo,
y cada vez que me la encontraba por ahí,
me decía que no se acordaría de nada al día siguiente,
y aun así,
me iría a vivir con su olvido,
todos los días del resto de mi vida.
Miguel Gane

Libertad.

Y he pensado,
que la libertad también está,
en los ojos de quien te mira cuando tú ya no te ves.
Elvira Sastre.

Florecer.

Mientras más se endurece tu corteza, yo creo
que tus ramas quisieran más aún florecer.
— Las flores del mal, 
Charles Baudelaire.

Pupila.

Si tu pupila puede sumergirse en los abismos sin sucumbir a su hechizo, léeme y sabrás amarme.
Charles Baudelaire, 
Las flores del mal.

Imposibles.

Creo que las cosas imposibles se pueden conseguir, que los besos con los ojos cerrados son los únicos que cuentan, que las heridas no siempre cierran, y que todo el mundo se enamora alguna vez. Creo que quien te quiere se queda, que tiene más cuenta buscar a alguien que limitarse a esperarle, y que si no luchas por esa persona luego no puedes ir llorando por los rincones. Creo que nos empeñamos en hacer las cosas más difíciles de lo que son. Creo que un mundo mejor es posible, y sobre todo creo en las personas que luchan para conseguirlo. Creo que después de llorar siempre hay quién te saca una sonrisa. Creo que hay que disfrutar del ahora. Creo en el destino, y creo que nosotros mismos lo elegimos.
Julio Cortázar

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Siempre.

Siempre estoy esperando un mensaje tuyo.

Energía.

Ya no tengo la energía para amores sin sentido, interacciones forzadas o conversaciones innecesarias.
Poeta Invisible

martes, 26 de septiembre de 2017

Todo.

Tengo insomnio, tengo frío, tengo todo menos a ti.

No me quieres a mí.

Tú no me quieres a mí 
quieres mis cartas
mis llamadas
mis mensajes de buenos días
mis palabras de dulces sueños
antes de dormir
y que te insista en vernos
porque es una manera
en que te sientes importante
tú no me quieres a mí
pero yo no sospecho dudas
de mi cariño sincero
sólo te vi
y todo el universo comenzó
a cobrar sentido
y mi afecto se vuelve
estima de presunción
una estela en la corona 
de tus quizás acostumbradas conquistas
yo tengo todo lo que nunca te dieron
aquello que no se toca
el origen de todos los poemas
no te confundas 
no me quieres por lo que soy
uno sabe entregar sin reprochar
tú no me quieres a mí
tú sólo quieres lo que te doy
Quetzal Noah

lunes, 28 de agosto de 2017

Decepción.

Dicen que no hay nada peor que decepcionar a tus padres, pero, ¿qué pasa cuando es al revés? Cuando tus padres te decepcionan; cuando confiabas en ellos y traicionan tu confianza; cuando solo quieres estar lejos de ellos; cuando de estar en un pedestal han pasado a estar en el subsuelo... 
Cuando solo quieres irte muy lejos, donde no te puedan encontrar.