Él: ¡Hola! ¿Cómo estás?
Ella: ¿Sinceramente? Mal, ¿Y tú?
Él: ¿Qué te ocurre?
Ella: Pues que deberías estar aquí conmigo, queriéndome, necesitándome, regalándome caricias, besos, abrazos, diciéndome que soy la única en tu vida, que quieres estar conmigo el resto de tus días, que tu vida no es vida si yo no estoy, que me extrañas cuando te falto y que no dejas de pensar en mí, eso es lo que quiero, eso es lo que no tengo, eso es lo que me pasa...

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