No me resulta nada fácil, ¿Sabes? Sentir que todo lo que haces, lo haces mal y terminas estropeándolo todo. Y luego, darte cuenta de que, sin querer, has herido a una persona que realmente es tu puta vida. Y ahora tu vida no quiere saber nada de ti. ¿Sarcástico? No, doloroso.
Mis tripas están revueltas, mi cara está empapada, mis ojos están llorosos, mis manos no dejan de temblar… Ayuda… No quiero volver a fastidiarla, como siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario